Psicofisiología - UNR - ISSN 2422-7358

 
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martes, 05 de julio de 2022
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Curso del Profesor Pará Celso !!!

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San Juan Crisóstomo, "boca de oro"

IX - Fluctuat nec mergitur 

“Es batido por las olas, pero no se hunde”. Así reza la divisa de París, que tiene por emblema un navío. Es una expresión que se atribuye a San Juan Crisóstomo, Patrono de los Predicadores, Santo Arzobispo de Constantinopla. Crisóstomo, es bastante fácil darse cuenta, significa “boca de oro”.  La celebración de éste santo es el 13 de septiembre. Freud usó este término en tres ocasiones; la primera vez fue en la Carta 119 del 21 de septiembre de 1899. La segunda cita corresponde a la carta 143, de mayo de 1901; la tercera a Historia del Movimiento Psicoanalítico, en 1914. Expresión de raigambre épica, no debe sorprendernos que todavía se use a fines de manifestar por la vitalidad del Psicoanálisis hoy en día.

Todavía en estos tiempos solemos escuchar, cuando se habla de ciertas personas, que tienen “pico de oro”.  Se les atribuye, aunque con cierto tono despectivo,  la propiedad de poseer palabra fácil y elegante.

Otro asunto conexo es el de un personaje vinculado a nuestra historia. Seguramente muchos de ustedes, caminando por Buenos Aires, se han topado con la calle Lafinur, en plena zona de analistas. Pues bien, se trata de Juan Crisóstomo Lafinur (1797 – 1824). Un puntano que tuvo una vida tan breve como intensa. Fue el primer docente de filosofía de nuestros pagos que se animó a desprenderse de la religión. También se desempeñó como militar, junto a Belgrano; fue periodista, músico, economista y hombre de leyes. Fogoso defensor de sus ideas de avanzada, debió exiliarse en Chile, donde  murió al rodar andando a caballo.  

 
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